jueves, 16 de noviembre de 2017

Puturrú de Fuá


La verdad es una mierda porque no va a ayudarte y si no te metes eso en la cabeza ahora mismo… a la mierda el resto de tu vida.

The night of, “Subtle Beast” 


                       


Hoy toca reaccionar de forma urgente a una noticia de actualidad. Ayer esta pintura de Leonardo da Vinci que podéis ver debajo de estas líneas se vendió por 382 millones de euros. Casi nada. 


Es muy bonita y desde luego hemos de tener en cuenta que se trata de un da Vinci, pintor emblemático del que apenas se conservan una veintena de obras, pero aún así el precio parece desorbitado. Según muchos expertos este cuadro en concreto es de mala calidad, en la medida en que ni es una de sus obras magnas (algunos especialistas incluso apuntarían a la posibilidad de que se trate de la obra de uno de sus discípulos) ni la mayor parte de la pintura que se puede observar a simple vista en el lienzo es genuina ya que es producto de restauraciones modernas realizadas debido al fuerte deterioro acumulado por la obra al llegar el s. XX.  

En cualquier caso el cuadro pertenecía al magnate ruso Dmitry Rybovlev, dueño entre otras cosas del Mónaco Club de Fútbol. Rybovlev lo compró hace cuatro años por 108 millones de euros y ahora lo ha revendido a un príncipe saudí por más de tres veces y media el ya desorbitado precio que pagó entonces.  

¿Cómo una obra ha podido revalorizarse tanto en tan poco tiempo? Muy simple. De cara a "colocar" su pintura, el avispado Rybovlev exigió venderla al mejor postor en el transcurso de una subasta de arte “contemporáneo” y no rodeada de cuadros de su propia época porque, conocedor de lo que está pasando desde hace tiempo en el mercado del arte en general pero muy especialmente en ese submercado concreto, Rybovlev prefirió ofertar su posesión en ese tipo de subasta más “loca” en el que cada vez está más claro que operan oscuros intereses.

                      

Yo también hace tiempo que vengo comentando que pasan cosas raras en ese submercado y en las subastas de arte en general. Desde luego las últimas tendencias indican que, una vez agotados, esquilmados y arrasados otros sectores, los tentáculos de los especuladores comienzan a moverse hacia las pujas de arte con la intención de arañar ahí las últimas ganancias antes de que un año de estos explote la burbuja en los precios del sector. Aunque, quien sabe, quizás la tómbola seguirá funcionando todavía durante mucho tiempo. Todo depende de la estupidez de la gente y en los últimos tiempos muchos indicios nos invitan a pensar que es mayor de lo que incluso los más pesimistas creíamos. 

3 comentarios:

  1. Es un ejemplo màs de "mercado" no regulado de un activo sobrevalorado hasta lo ridículo por la palanca de la deuda, la exención de impuestos, etc...

    Más explicado;

    https://youtu.be/X8qbZL0PC2A

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  2. Ese es su dinero obtenido de mala manera, y pueden hacer con él lo que mejor les plazca, que para eso pagan sobornos.

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  3. Este artículo proporciona un poco más de contexto a lo que ha pasado en la trastienda de esta operación:

    https://elpais.com/cultura/2017/12/07/actualidad/1512617638_022215.html

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